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07 Agosto 2013 Escrito por 

CONDICIONES EXTREMAS EN LA ULTRA TRAIL ANETO-POSETS

El Madrileño Rafael Martín García, del equipo de carreras FMM, consigue una excelente tercera posción.
Crónica de Rafael Martín García.

Gran Trail Aneto Posets, prueba de semi autosuficiencia que recorre 114 km. por alta montaña, con 6.650m. de desnivel positivo, rodeando las dos cumbres de mayor altura de toda la cordillera pirenaica, El Aneto (3.404m) y el Poset (3.375m).


El día 27 de julio a las 00:00 tomamos la salida en Benasque 247 participantes, diferentes personas de diferentes lugares con diferentes metas, unos acabar entre los primeros, otros hacer buenos tiempos, otros simplemente acabar.Por mi cabeza no paraban de pasar los nombres de los refugios, los collados, el dibujo del trazado que días antes había estado mirando, revisando incluso estudiando. La noche era buena, no se esperaba tormenta. Rodeados de mucho público animando pasamos por debajo del arco de Trango, aquí daba comienzo nuestra aventura.

Desde el principio me vi muy bien, fui tirando tanto que pasado el Refugio de Pescadores, Puente Coronas me puse en primera posición. Me seguía encontrando bien así que decidí hacer mi carrera, tomando la responsabilidad de ir en primera posición, de noche, lo que implica ir muy pendiente de no perderte ya que esta prueba como decía la organización no estaba totalmente balizada solo en los tramos más dudosos o complicados. Bajando hacia el puente de Salenques tuve un par de caídas lo que no hizo que aminorara el ritmo.

Pasado el mismo el terreno estaba poco pisado y aún había que poner más atención. Miraba hacia atrás y no veía ninguna luz, fui cogiendo altura y saliendo del bosque para adentrarme en una zona durísima de piedras donde no hay un camino definido tienes que ir saltando de piedra en piedra. Hubo una zona donde me enrisqué, desde ahí empecé a ver las luces de mis perseguidores y fui perdiendo altura hasta recuperar el camino, entrando en la lengua de nieve que estaba dura. Antes de coronar nos colocaron una cuerda unos voluntarios, pasamos por rimayas que nos cubrían la cabeza hasta coronar el collado Salenques al amanecer aquí pasamos un control.

La bajada se hacía dura ya que la nieve no te permitía hacer huella y provocaba caídas.Poco antes de la Renclusa  iba detrás de Oscar Pérez, en segunda posición, y dejé de verle poco antes de los Llanos del Hospital. En esta zona me empezó a molestar el estómago, tuve que parar varias veces. Poco a poco empecé a encontrarme mejor y deseché la idea de abandonar la carrera. La entrada en Benasque fue muy emocionante ya que había mucha gente animando, en el avituallamiento tomé un bocata de jamón y fruta, me sentó muy bien.

Continué, encontrándome con los últimos corredores del maratón de las Tucas. En esta zona me pasaron  y  perdí la segunda posición. En Cerler me cambié de zapatillas y de ropa, en todo este tramo iba junto con los del maratón  hasta llegar al refugio Angel Orús, antes de llegar allí recuperé el segundo puesto. Poco después me desviaba y me separaba de los corredores del maratón. Pasé el ibón de Llardana, y poco más tarde coroné el Collado de La Forqueta de 2868m, allí los voluntarios me invitaron a un té.

La bajada fue durísima con un fuerte desnivel y piedra suelta. Llegué segundo al refugio de Biadós, allí un medico me reconoció, comí fruta y me avisaron de la tormenta. Al continuar me crucé con mis perseguidores, parecía que les sacaba distancia, aunque cuando empecé a subir hacia el puerto de Chistau/collado de Estós me adelantó uno de ellos. Él llevaba un ritmo muy fuerte para mí. Yo me encontraba cómodo a mi ritmo así que me fue sacando distancia. Al coronar, el cielo estaba cerrado y chispeaba, decidí bajar fuerte, teniendo varias caídas porque a la dificultad del terreno se añadía el agua, pero tenía que arriesgar para no perder mi puesto y que no me pillara la tormenta arriba. Toda la bajada la hice con lluvia, yo creo que aún me daba más fuerzas, pasé por el refugio de Estós y a partir de ahí volví a coger a los del maratón.

El terreno por pistas y las ganas de verme ya en Benasque hicieron que aumentara el ritmo, es impresionante que a estas alturas de carrera puedas ir a ese ritmo. La llegada fue espectacular y emocionante, desde la entrada a Benasque había gente animándonos, aún con la lluvia, fue muy gratificante encontrar también a amigos y familiares.

En este momento, cuando te ves tercero absoluto de una prueba de esta envergadura, con un tiempo de 20:09h y te enteras que solo hemos acabado 17 de los 247 inscritos no puedes evitar que por tu cabeza pasen todos esos momentos de sacrificio que haces durante todo el año, saliendo a entrenar por terrenos complicados, llueva, truene, nieve, etc., el cuidado e interés que le pones a una dieta equilibrada renunciando en ocasiones a cenas o comidas con amigos, el tiempo que dejas de estar con los tuyos, etc. Todo ello junto con mi larga experiencia en montaña y carreras de montaña me han ayudado, sin duda, a conseguir alcanzar este logro. Quiero dar las gracias en especial a los voluntarios, particularmente a los que estaban en los collados soportando las inclemencias del tiempo, a todos los amigos que estuvieron pendientes de mí tanto en Benasque y alrededores como a los que me siguieron desde sus casas, y en especial a mi familia. 




patrocinadores de la federación madrileña de montañismo